EL PRINCIPIO FEDERATIVO COMO BASE DE LA SOBERANÍA POLÍTICA, ECONÓMICA Y SOCIAL DEL PUEBLO – (SEGUNDA PARTE)

Analizados en la primera parte los antecedentes y condicionantes históricos del federalismo en España, abordamos la parte principal: Por qué seguimos, más que el federalismo como abstracción, mejor el principio federativo de Proudhon.

XIR19189 Pierre Joseph Proudhon (1809-65) and his children in 1853, 1865 (oil on canvas) (see 99577 for detail) by Courbet, Gustave (1819-77); 147x198 cm; Musee de la Ville de Paris, Musee du Petit-Palais, France; French,  out of copyright
XIR19189 Pierre Joseph Proudhon (1809-65) and his children in 1853, 1865 (oil on canvas) (see 99577 for detail) by Courbet, Gustave (1819-77); 147×198 cm; Musee de la Ville de Paris, Musee du Petit-Palais, France; French, out of copyright

El problema principal de toda democracia, aun superando las oligarquías estatales que representan los partidos políticos, consiste en confiar solo al Sufragio Universal el ejercicio de la Soberanía Nacional. El anarquista italiano E. Malatesta define al Sufragio Universal en estas condiciones como “la mentira, pésima entre las pésimas, con la que la burguesía trata de engañar al proletariado”. Pareciera que con esta conquista democrática, los obreros, al ser más que los burgueses, podrían ocupar el Parlamento y desde ahí hacer la Revolución Social.Y la experiencia nos muestra todo lo contrario.Otro literato sueco, Ibsen, en su genial obra de teatro, “Un enemigo del pueblo” nos muestra al héroe moral denunciando el sufragio universal -único vehículo de expresión del pueblo- como el origen de todos los males de la demagogia y del provecho exclusivo de los poderosos y ricos.

La explicación de esta aversión que nos viene del mundo anarco sindicalista es sencilla. Entre el individuo(aislado de su entorno social y económico, enajenado, en estado químicamente puro en el que le ha dejado el liberalismo y el estado no hay nada que le represente y le haga sentirse representado y protagonista. Solamente la abstracción que supone la mayoría de votos aplastante y manejada por las técnicas de manejo de las masas con las que cuentan los ricos. El que más dinero tiene, gana. Además, no responde ante sus electores, sino ante los aparatos todopoderosos de los partidos estatales (pagados por el estado) Aquí puede triunfar hasta una República federal. Pero… ¿dentro de esta situación de abismo entre el Estado y el individuo? No interesa.

Antaño, entre el individuo y el Estado se anteponían los cuerpos intermedios de representación y de ejercicio de la soberanía social y económica, como los señoríos de realengo de la Edad Media o las mismas Ciudades con derecho a representación en Cortes que mandaban a sus propios procuradores con mandato imperativo de las bases que los habían elegido. Pero estos cuerpos intermedios no son válidos hoy en día; porque se basan esencialmente en los privilegios. Unas ciudades los tenían, otras no. Unas regiones o señoríos tenían fueros, o privilegios colectivos (en eso se basa el antidemocrático “Estado de las Autonomías” que nos hicieron tragar los fascistas de Franco en la llamada Transición. Nuestro federalismo se basa en la igualdad de derechos y deberes ante el conjunto nacional de todos los organismos federados.

¿Y cuál es la piedra angular o base esencial sobre la que se construye el edificio nacional a base de organismos comunales federados?

Fundamentalmente la Comarca. Esta agrupa a comunas y municipios autogestionarios que se reúnen en distritos comarcales desde los que ejercen tres soberanías conjuntas y asamblearias con ejercicio de democracia directa: La política que corresponde a la misma confederación libre de municipios o comunas (confederación porque pueden los vecinos elegir con qué otros pueden formar confederación o pueden disolverla si les interesa otra agrupación geográfica) en la que cada sesenta mil ciudadanos, en cuanto a individuos, envían a un representante a la Asamblea Federal Nacional, con mandato imperativo y responsable ante la misma asamblea comarcal, que es la que le paga. Allí se tratan asuntos políticos que a todos interesan COMO CONJUNTO NACIONAL solidario. Como pueden ser las medidas ecológicas de salvación del Planeta, la corrección del crecimiento económico si va en contra de la Naturaleza que nos sostiene.Sin olvidar la manutención mediante aportes solidarios para las regiones especializadas en el sector Primario (agricultura y ganadería, sector forestal y pesca) Por eso pensamos que la Soberanía Política es superior y preeminente sobre las dos restantes. La cabeza y el corazón mandan al estómago.

En la Comarca se reúnen los ciudadanos como consumidores de productos públicos y privados (Demanda), y debaten la necesidad de los productos de la Oferta, con la representación sindical autogestionaria de trabajadores usufructuarios mediante alquiler de sus medios de producción que les ha proporcionado el Sindicato Nacional de Trabajadores. Hablaremos más extensamente del tema sindical en el apartado correspondiente. También debaten con los representantes de Servicios Públicos, como Enseñanza,(Consejos Escolares) Sanidad, Tiempo Libre, Deportes, etc, Y aquí es donde la iniciativa sindical. de acuerdo con la Demanda, solicita capital al sistema financiero (para nuevos inventos y adelantos) como sector nacionalizado y de Servicios a los Sindicatos

Y así tenemos las tres soberanías concentradas y puestas de acuerdo en la piedra angular de nuestro edificio federativo. Lo que la comarca pueda resolver por sí misma, lo resuelve por ella misma, en democracia directa y asamblearia. Lo que pertenece a un conjunto de comarcas, será solventado por dicho conjunto, regional o no regional. Y lo que corresponde financiar o discutir por su alcance máximo a todo el Estado o Sociedad Organizada, pues por ella misma.

Cada escalón comarcal, regional y nacional tiene representación de las tres soberanías que hemos descrito con su jerarquía, por delegación responsable y directa.

Así, la persona, piedra angular de nuestro Sistema, centro y eje de nuestra espiral, es detectable en toda la extensión hacia fuera de sus brazos. Se acaba la pugna estéril y trágica entre el individuo y el Estado derribando las murallas que separan al Estado del pueblo y repartiendo entre él todo el poder político, social y económico que están detentando actualmente las oligarquías político financieras enquistadas en un Estado tiránico. Acierta quien diga que lo que queremos es una sociedad post comunista, (comunismo libertario) bajo la jerarquía no de poderes humanos, sino de los valores espirituales, solidarios y justos.

¿Cómo llegar a esto? lo trataremos en la tercera parte.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *